Salus Protecor Herz-Aktiv
En casi todo el mundo, el corazón se considera un signo de amor. Sus orígenes se remontan a la antigüedad. Ya en el siglo VIII a.C. se pintaban símbolos con forma de corazón en jarras y jarrones en Grecia. Sin embargo, los artistas no querían representar el corazón humano, sino hojas de hiedra. Éstas eran consideradas por los antiguos griegos como un signo de amor eterno. En la Edad Media, se redescubrió la hoja de hiedra como símbolo del amor de fuentes antiguas. Y como el rojo (púrpura) ya se había establecido como el color del amor, la hoja de hiedra también fue pintada de rojo por los iluminadores. Después de que la hoja de hiedra roja se utilizara para representar el corazón humano incluso en el arte eclesiástico a partir del siglo XIII, este "corazón rojo" se convirtió en el símbolo del amor romántico en casi todas partes en el periodo siguiente.
Un equipo de investigadores de la Universidad de California en Davis estudió los latidos del corazón de los enamorados e hizo un descubrimiento apasionante. Observaron que los latidos de las parejas se sincronizaban incluso cuando se encontraban a varios metros de distancia. El corazón humano tiene el tamaño aproximado de un puño en un adulto y pesa entre 250 y 300 gramos. En comparación con otros mamíferos, esto no es mucho. El corazón de una jirafa, por ejemplo, pesa algo menos de 12 kg. Aunque nuestro corazón es relativamente pequeño, sin duda es comparable a un motor de alto rendimiento. Es el único músculo que nunca se toma un descanso. En la vida cotidiana normal, el corazón late entre 60 y 80 veces por minuto. A los 71 años, habrá latido una media de 2.400 millones de veces. Los hombres tienen el corazón y los vasos sanguíneos más grandes que las mujeres. Sin embargo, el corazón late más rápido en las mujeres.
En la vida cotidiana, normalmente sólo somos conscientes de los latidos de nuestro corazón cuando estamos agotados físicamente, recién enamorados o especialmente nerviosos. Nuestro músculo más importante suele trabajar desapercibido en un segundo plano. Sin embargo, la eficacia de nuestro corazón depende en gran medida de nuestro estilo de vida. Una dieta consciente también beneficia al sistema cardiovascular. La comida basura y un exceso de sal y azúcar, por el contrario, tienen un efecto tan negativo como el alcohol y la nicotina. El ejercicio suficiente, dormir lo suficiente y descansar, por otro lado, no sólo benefician a nuestro bienestar general, sino también a nuestro corazón.
Los productos Salus Protecor Herz-Aktiv utilizan diversos nutrientes para contribuir al funcionamiento normal del corazón. Contienen vitamina B1 para contribuir a una función cardiaca normal y magnesio para contribuir a una función muscular normal. Las cápsulas Salus Protecor Herz-Aktiv vienen en envases de 30, 60 ó 120 unidades. El tónico especial Salus Protecor Herz-Aktiv es un sabroso complemento alimenticio. Su fórmula con L-carnitina, concentrado de granada, extracto de piel de uva roja y vitamina E natural también es adecuada para apoyar las actividades deportivas. El tónico especial Herz-Aktiv está disponible en 250 ml o 500 ml.