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Salus Gallexier

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A menudo se pregunta a las personas que no están de buen humor "qué piojo les pasó por el hígado". El origen de este peculiar aunque extendido dicho alemán se remonta a muchos siglos atrás. Desde la antigüedad hasta más allá de la Edad Media, la gente creía que las emociones y el temperamento podían encontrarse en el hígado. La comprensión médica estaba fuertemente influida por la teoría humoral. Desde Hipócrates (490-430 a.C.), se suponía que la salud humana dependía de los humores: sangre, flema, bilis amarilla y negra. Para el bienestar externo e interno, éstos debían estar en equilibrio. Por ejemplo, se sospechaba un exceso de bilis negra en las personas melancólicas. En consecuencia, una persona colérica tenía un exceso de bilis amarilla en el organismo.

Algunos eruditos creían que la bilis amarilla se originaba en el hígado. Por eso asociaban este órgano con la cólera y los arrebatos emocionales. Por ello, a los contemporáneos que eran gruñones se les acusaba de tener "algo atropellado en el hígado". A partir del siglo XVI, ese "algo" se convirtió en el "piojo". En la época de los microscopios desaparecidos, el insecto era una de las criaturas más pequeñas conocidas. El piojo representaba simbólicamente todas las pequeñas adversidades de la vida cotidiana. Incluso una pequeña cosa bastaba para irritar el hígado hasta tal punto que el ánimo se ensombrecía. La teoría humoral persistió en muchos lugares hasta principios del siglo XIX. Sólo entonces fue superada por los descubrimientos de la microbiología y la investigación celular. Sin embargo, en Alemania, el modismo del piojo recorriendo el hígado ha permanecido en uso común hasta nuestros días.

Hoy en día, no cabe duda de que el hígado es responsable de importantes funciones dentro del metabolismo de los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas. Por ejemplo, el hígado almacena glucosa, minerales y vitaminas liposolubles y se encarga de la producción de bilis, necesaria para digerir las grasas. Otra función crítica del hígado es la desintoxicación de la sangre. Cada día, la sangre de una persona pasa por su propio hígado entre 350 y 500 veces.

Igualmente indiscutible es el conocimiento de que el exceso de alcohol y azúcar es perjudicial para el hígado. Una dieta equilibrada es de importancia elemental para este valioso órgano. Para un apoyo adicional del sistema hepático-biliar y de la función gastrointestinal, Salus ha desarrollado el elixir de hierbas amargas Gallexier. Este medicamento tradicional a base de plantas sin alcohol puede tomarse antes o con las comidas. El elixir amargo de hierbas Salus Gallexier está disponible en el frasco de 250 ml, en el de 500 ml y en el envase más pequeño de tres viales de 20 ml. Los comprimidos de hierbas Salus Gallexier son un suplemento dietético con valiosos principios activos vegetales como el extracto de raíz de cúrcuma, hojas de alcachofa, hojas de menta, fruto del cardo mariano, diente de león y flores de manzanilla. Con Salus Gallexier apoyará el funcionamiento normal de órganos importantes como el hígado, la vesícula biliar, el estómago y los intestinos.

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